Muchos manatíes han pasado su vida en cautiverio por diversas razones. Aunque su estampa no parece ser tan popular como la de los delfines en los acuarios, numerosas personas pueden sentirse atraídas por la visión de este tranquilo y encantador mamífero acuático.

La vida en cautiverio implica una existencia confinada a una sola área específica y el mantenimiento de cuidados por parte de los seres humanos. Una gran parte de los defensores de los derechos de animales se pronuncia en contra de esta condición, debido a que no constituye la situación ideal para las especies, totalmente adaptadas a la vida salvaje. Aún así, se han implementado algunos programas de cría en cautiverio.

El primer manatí que nació en cautiverio fue una hembra nombrada Lorelei. Sus padres eran dos ejemplares románticamente llamados Romeo y Julieta, que vivían en el Miami Seaquarium, y por lo tanto, en este recinto nació y fue criada Lorelei, que aún vive y se encuentra en buen estado de salud.

En el presente no está permitido mantener cautivo a un manatí; las razones son, entre otras, por la dificultad de adaptación que experimentan al ser reintroducidos a la naturaleza, la necesidad de usar el espacio para el tratamiento de los individuos enfermos o heridos y el alto costo de su mantenimiento óptimo. Claro está, existen algunas excepciones: sólo pueden estar en cautiverio aquellos manatíes que han llevado una vida dependiente de los seres humanos y que peligraría en estado salvaje, aquellos que están heridos o enfermos y los que participan en estudios científicos. Cuando un manatí nace en cautiverio, por lo regular permanece junto con su madre unos años, el tiempo elemental que toda cría de triquéquido pasa junto a ella.

Algunos parques y acuarios como SeaWorld tienen permiso para rescatar, rehabilitar y devolver a su hábitat natural a los manatíes. De acuerdo con este parque, se le ha autorizado el rescate de individuos enfermos, heridos o huérfanos, a la vez que su prioridad es regresarlos saludables a donde pertenecen: la naturaleza. Hasta diciembre del 2000, SeaWorld Florida había rescatado y liberado un número superior a 80 manatíes.

A los manatíes que son devueltos al mar de Florida se les coloca en el pedúnculo caudal un transmisor satelital para que la Asociación de Rehabilitación del Manatí pueda monitorear sus avances. Cuando se considera que están positivamente adaptados al medio natural, la asociación les retira el aparato y se les considera manatíes libres.

Para muchos científicos, el cautiverio, aun si dura un corto período de tiempo, tiene el potencial de permitir la investigación y el aprendizaje sobre estas especies en diversos aspectos como anatomía, comportamiento y fisiología. En parques como SeaWorld gente común tiene la oportunidad de conocer de cerca a los manatíes.

Es un hecho positivo que los manatíes no sean mantenidos cautivos con el único propósito de entretener a las personas y que en realidad su posesión esté restringida, ya que enfrentan un estado de conservación preocupante. Pero esto no hubiera sido posible sin tropiezos: en 1998 un conocido parque de Florida fue puesto en cuarentena debido a la detección del virus del Papiloma en 7 manatíes cautivos, los cuales presentaron lesiones cutáneas en el labio superior, las aletas pectorales, las fosas nasales y las regiones periorbitarias. La cuarentena no fue levantada sino hasta 2008 y se determinó la liberación de 16 manatíes cautivos en Florida.

Manatíes populares

Apenas en 2013 se celebró el cumpleaños número 65 de Snooty, un manatí macho nacido en 1948 que ha pasado prácticamente toda su vida en cautiverio. Es quizá el manatí más longevo del mundo, y su liberación no será posible debido a que está completamente adaptado a la vida cautiva y podría correr peligro en su hábitat natural. Otros manatíes en cautiverio son los siguientes:

-Amanda. Fue rescatada en 1973 tras haber sido herida con la hélice de una embarcación. Permaneció durante mucho tiempo en Miami Seaquarium y en Ellie Schiller Homosassa Springs Wildlife State Park. Murió el 16 de agosto de 2011.

-Annie. Es una hembra que fue rescatada en el río Halifax. En julio de 2014 dio a luz una cría.

-Elsie. Esta hembra posee una cola parecida a una mano, debido a un accidente con una embarcación. Por esta peculiaridad física se le llama Fingers, que significa “dedos”.

-Rosie. Otra hembra de Homosassa Springs. Por su carácter gentil y maternal, le llaman “la niñera”.