Especies de manatíes

El orden Sirenia alberga a los mamíferos marinos conocidos como dugongos y manatíes. Estos, aunque parecidos físicamente, son animales con características particulares que se clasifican por separado, y quizá la manera más sencilla y rápida de diferenciarlos es mediante la observación de la forma de la cola, que en los dugongos es triangular, mientras que en los manatíes es redondeada y aplanada.

Probablemente tu visión de estos regordetes animales no concuerde con la imagen de las bellas y delicadas sirenas de los cuentos, pero ciertamente los denominados Sirenios pudieron estar vinculados con las historias de dichos seres fantásticos que los navegantes de siglos pasados narraban con asombro.

Tiempo más tarde, los científicos les asignaron una clasificación taxonómica que les fue dando su lugar como importante fauna dentro de su hábitat natural. Los manatíes recibieron el nombre de Triquéquidos, derivado del nombre de la familia a la que pertenecen: Trichechidae. Cada una de las especies son parte del género Trichechus y todos ellos son poseedores de un cuerpo robusto, de dos aletas pectorales aplanadas, de un hocico corto y aplanado y una piel gruesa cuya tonalidad gris que a menudo luce verdosa o marrón debido al crecimiento de pequeños organismos como algas. La descripción más común para su anatomía es que tienen un “cuerpo de barril”.

La comunidad científica reconoce actualmente tres especies de manatíes: Trichechus manatus, Trichechus senegalensis y Trichechus inunguis. Dos de ellas se distribuyen a lo largo del este del continente americano, y una se localiza exclusivamente en las costas de África.

Manatí antillano (Trichechus manatus)

El también llamado manatí del Caribe es una especie encontrada en las costas del océano Atlántico. Existen dos subespecies: Trichechus manatus manatus y Trichechus manatus latirostris, llamados manatí del Caribe o antillano y manatí de Florida, respectivamente.

Su parentesco con los elefantes se hace evidente debido a la posesión de uñas en los bordes de sus aletas pectorales. Trichechus manatus es el manatí más grande de todo el orden Sirenia con medidas de hasta 3.5 m de longitud y figura como especie “Vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Manatí del Amazonas (Trichechus inunguis)

Pese a encontrarse también en el continente americano, esta especie difiere del manatí antillano por la carencia de uñas en las aletas pectorales. Prospera únicamente en las aguas dulces de la cuenca del río Amazonas y es el manatí más pequeño de los tres mencionados.

Al igual que el manatí antillano, Trichechus inunguis se encuentra en la categoría “Vulnerable” de la Lista Roja de la UICN.

Manatí africano (Trichechus senegalensis)

Se distribuye desde Senegal hasta Angola, en las costas del continente africano. Es, como cualquier otro manatí, una especie herbívora y de dócil comportamiento. Se encuentra en estado “Vulnerable” según la UICN y en algunas regiones corren más peligro, principalmente en Sierra Leona donde es considerado una plaga debido a que se aventuran a la búsqueda de comida dentro de las plantaciones de arroz, provocando destrucción o reducciones en las cosechas.

La inteligencia de los manatíes no es tan popular como la de otros mamíferos acuáticos, pero se ha descubierto su capacidad para aprender y memorizar a largo plazo. Se les ha puesto a prueba con algunos experimentos realizados a delfines y pinnípedos, mostrando resultados sorprendentes en aprendizaje y habilidades acústicas y visuales.

Aunado a lo anterior, podrán contemplarse como animales tímidos y muy solitarios, pero emiten un amplio repertorio de sonidos para comunicarse. Los adultos entablan comunicación para mantener el contacto durante el juego o los comportamiento sexuales, mientras las madres la utilizan para relacionarse con las crías. Se ha considerado que sus sentidos, es decir, el gusto, olfato, vista, tacto y vocalizaciones, también son importantes formas de comunicación.

Así mismo, un estudio realizado por investigadores de Pensilvania y Massachusetts, reveló que el manatí puede modificar sus vocalizaciones como una función del contexto conductual y del nivel de ruido en el ambiente. Esto se resume a que los niveles de ruido creados por el hombre, tienen efectos detectables en los manatíes y pueden modificar su comportamiento y relación con sus compañeros y familiares.

La taxonomía de los manatíes queda de la siguiente manera:

Reino: Animalia

Filo: Chordata

Clase: Mammalia

Orden: Sirenia

Familia: Trichechidae

Género: Trichechus

Especies:

Trichechus manatus

Subespecies: Trichechis manatus manatus

                       Trichechus manatus latirostris

Trichechus inunguis

-Trichechus senegalensis

¿Nueva especie?

En la década del 2000 se describió una posible nueva especie de manatí, al que se ha nombrado coloquialmente manatí enano y científicamente Trichechus pygmaeus o Trichechus bernhardi. Fue propuesta por el científico Marc van Roosmalen, aunque su existencia no ha logrado la aceptación científica internacional.

Este animal habitaría un afluente del río Aripuanã y podría encontrarse en corrientes rápidas. Podría medir unos 130 centímetros de longitud y pesar aproximadamente 60 kilogramos, lo que lo convertiría en la especie más pequeña de todas.

No obstante, hasta el momento sólo están reconocidas las tres especies antes descritas.